Una paciente del Neuro fue entregada a sus familiares

A la fuerza tuvieron que “colocar” ayer a una enferma mental en la casa de sus familiares. Capos y empleados del Neuro he’i que omumu voi los casos de gente que no quiere saber nadaité voi de sus parientes enfermos.
Doña Graciela Mayans, internada en el Neuro desde hace más de un año, fue dada de alta hace ocho meses, pero jamás fue retirada por sus familiares a pesar de las constantes promesas de llevarla a casa.
Por ese motivo, un equipo del hospital siquiátrico integrado por sicólogos, trabajadora social, enfermero, ere eréa, trasladó ayer a la doñita hasta la residencia de su padre en barrio Obrero.
Se pasaron horas intentando convencer a los familiares de aceptar a la abuelita porque estaba curada. Sin embargo, sus hermanas se hicieron de las desentendidas y por nada del mundo querían recibir a la paciente recuperada porque no tenían medios económicos para mantenerla, he’i.
Otro miembro de la familia amenazó con demandar a los profesionales de la salud por atropello de domicilio. Pero lo que no sabe el karai es que avei ellos se exponen a una acción judicial de parte de las autoridades sanitarias porque dejaron abandonada a la kuñakarai y no se hacen responsable de la misma a pesar de haber sido dada de alta.
Los trabajadores de la institución están cansados porque pululan los pacientes depositados con parientes empresarios, abogados ha mba’e que no son retirados, olalá.
También abundan adictos y personas con procesos judiciales pendientes, que no tienen que estar en el hospital, hei.





