NO PENSE PASAR POR ESTO “Tuve un flechazo con el hermano de mi novio”


Su apodo es Pinki y a los 15 años conoció a un muchacho que le robó el corazón. Ella hizo lo imposible para que sus padres permitan que el muchacho la visite primero como amigo y después como novio, y se creyó la chica más dichosa del mundo cuando consiguió su propósito. Ella nunca aceptó conocer a la familia de Yoni, su novio, y dos años después de que iniciaron el noviazgo él se fue llegando a su casa con su hermano Dani: “te presento a mi novia”, le dijo. Y ahí comenzó su desgracia.
Pinki tiene actualmente 17 años, cursa el tercer año de la media, tiene una hermana de 11 años y vive en Asunción con sus padres.
Ella es una chica muy mimada, muy cuidada, de las que no va sola a ninguna parte, y fue por eso que consiguió que sus padres acepten que Yoni (19) vaya a visitarle fue todo un drama. Sin embargo lo consiguió: “mi novio ingresó a derecho y está haciendo el primer año. Nosotros nos conocimos en el quince de una prima que justamente es su amiga. Me invitó a bailar y dame tu número, me dijo cuando yo ya tenía que irme, pero no le di”.
Por eso fue que a Pinki le sorprendió cuando recibió el llamado de Yoni: “tengo mis métodos para conseguir lo que quiero, le dijo él. Volvieron a verse y aunque disimularon lo que verdaderamente sentían el uno por el otro, vino un primer beso y Yoni comenzó a visitarla como novio”.
DANIEL
Pinki cuenta que aunque su novio muchas veces la quiso llevar a su casa para presentarle a sus padres, ella no quiso: “me daba vergüenza, pero algunas veces hablé con la mamá de él por teléfono y la señora era muy amable conmigo. Yo siempre le prometía que iba a ir a conocerle pero no me animaba”, asegura.
Pasaron dos años de noviazgo sin que Yoni convenza a su novia: “hace unos seis meses más o menos mi novio llegó y yo me arreglé y salí a recibirle. Le acompañaba un muchacho y él me dijo mi amor, te presento a mi hermano Dani. Yo casi no pude respirar; sentí como un flechazo, algo demasiado fuerte. Dani me saludó pero también me miró de manera especial”, dice.
Los muchachos cenaron ahí y después se fueron: “esa medianoche yo estaba viendo una película con mi hermanita y me llegó un mensaje al celular. Leí y decía me encantó conocerte, y firmaba Dani, y yo le respondí preguntándole de dónde sacó mi número, y él me dijo que las cosas que a uno le interesan se consiguen. Yo le dije disculpame, pero no puedo responder tus mensajes, y apagué mi celular”.
Sin embargo, Pinki estaba emocionada: “yo odio los engaños, y lo que menos quería es estar mensajeándome con el hermano de mi novio porque eso sería muy desubicado. Un viernes Yoni me avisó que no podía venir porque tenía que estudiar con sus compañeros y bueno, le dije, pero a eso de las nueve mamá me avisó que Dani estaba en la sala, esperándome. Fui y le dije: ¿qué hacés acá?”.
¿CORTAR LAS VENAS?
Pinki recibió a Dani y hasta fueron a tomar helado en la esquina de su casa: “le pedí que me entienda, le dije que yo tengo un compromiso con su hermano y él me dijo que él solo quería estar cerca mío, así que ese domingo volvió y mamá allí ya me preguntó qué está pasando. Yo me hice la ñembotavy, pero esa misma noche mi novio me dijo que estaba preocupado por su hermano, y por qué, le dije, y me dijo porque es un pánker”.
Le explicó que Dani parecía siempre deprimido y que escuchaba música “rara”: “dos semanas después Pinki recibió la llamada de Dani. Si no me hacés caso me voy a cortar las venas, le dijo él, y agregó que si se moría sería por su culpa porque no podía soportar que lo siga rechazando”.
Tres días después Yoni llamó a su novia para avisarle que su hermano tuvo un accidente y que estaba en el hospital en situación crítica.
“Bailamos apretaditos”
Cuando Pinki recibió la noticia del accidente, salió corriendo rumbo al hospital y pensando que Dani cumplió su amenaza y que trató de suicidarse: “ahí me enteré que tuvo un accidente con su auto, en Curva de la Muerte, y su amigo que le acompañaba también estaba muy delicado. Al día siguiente fui de nuevo a verle y ya me dejaron pasar; él me dijo Pinki, creo que ahora debés elegír a quién preferís, a mi hermano o a mí”.
La chica estuvo al lado de Dani en el hospital, iba a visitarlo y todo eso, cuando le dieron el alta desapareció: “yo quise olvidarme de él, jamás cruzó por mi mente engañarle a mi novio y menos todavía con su hermano, pero Yoni comenzó a perder el entusiasmo conmigo. Estaba muy frío y me presionaba para que le dé la prueba de amor, pero yo no le di nunca porque soy una chiquilina y no le quiero decepcionar a mis padres. Yo sigo siendo virgen”, asegura.
EL CUÑADO
Dani, por su parte, apenas mejoró y volvió a andarle detrás a Pinki: “él sabía lo que su hermano me estaba pidiendo y por teléfono me dijo que él me comprendía, que él nunca me iba a presionar con eso porque él también es virgen, y que no entendía por qué su hermano no me respeta”.
Aunque la chica sigue recibiendo como novio a Yoni, se da cuenta que está perdiendo el interés en él: “cuando sé que él va a venir no me importa, pero cuando sé que Dani va a pasar por casa me palpita el corazón. Mi novio no se da cuenta de nada porque no me presta atención, solo le interesa su facultad, me deja de lado y no se da cuenta que yo estoy cambiada con él”.
El sábado pasado Yoni le avisó a su novia una vez más, que se quedaría estudiando y que no podía ir a verla: “acepté ir a bailar con Dani. El me dijo que sabe que está mal que yo le guste, pero que ésto tenemos que enfrentar juntos. El me abrazó y bailamos así, apretaditos, y nos rozamos pero hasta ahí. El me dijo quiero que seas la dueña de mi corazón, pero me respetó y no me besó”.
El lunes fue el cumple de Pinki: “Dani me trajo peluche con una tarjeta que decía ‘para Pinki de una personita que ya sabés’. Es tarde me llevó serenata en el colegio, y mi novio solo me mandó un mensaje felicitándome y nada más. Yo no sé qué hacer, pero creo que estoy perdidamente enamorada de Dani, mi cuñado”, termina diciendo la chiquilina. FIN DE LA HISTORIA.-

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