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Historias

¡Joven con cáncer juró como Bombero Voluntario!

Manuel Cubas López, tiene 19 años, en medio de esta pandemia por el coronavirus y a pesar de una terrible enfermedad que le diagnosticaron en enero de este año, juró como flamante bombero voluntario, en la ciudad de Ñemby.

“A pesar de todo, tenía una meta que quería cumplir hace bastante tiempo, siempre soñé con ser bombero, más aún porque le veía a mis hermanas en los servicios o incendios, lo único que deseaba era llegar a la mayoría de edad, para ingresar, a la gran familia que son los Bomberos Voluntarios del Paraguay,  ahora lo cumplí, juré como bombero activo” omombe’u ñepyrura el pendex.

 

 

Manuel Cubas López

Vive en la mencionada ciudad con su mamá Teresa López, su papá se llamaba Alcides Cubas, lamentablemente el primer golpe para esta familia, fue que el karai enfermó y falleció de cáncer hace 2 años; además tiene tres hermanas que se desviven por él.

“Mi papá falleció de cáncer en la sangre, tenía sólo 62 años, pero cuando eso aún yo no sabía que me iba a enfermar, mi mamá y mis tres hermanas que también son voluntarias, son las que me cuidan” señaló.

 

EL INICIO DE LA PESADILLA

Manuel Cubas, omombe’u que su pesadilla comenzó estando en el gimnasio, ya que se golpeó en sus partes íntimas, “golpe que le puede pasar a cualquiera, ya que al ejercitarse uno hace mucho esfuerzo”, al principio tomaba calmantes y pasaba la molestia.

“Hace un año atrás, me había golpeado pero nunca le di importancia, pero después en diciembre del 2019, el dolor era más fuerte ya, sin embargo yo seguía así, tomaba calmantes y me pasaba, en enero de este año ya no aguanté, tuve que contar lo que me pasaba, fuimos al médico, me hicieron varios estudios y después nos dieron la noticia que quebró a mi mamá y a mis hermanas” rememoró.

“Me bloqueé por completo, cuando nos dijeron que se trataba de un cáncer testicular, lo peor es que el tumor estaba muy avanzado y creo que es porque no dije nada desde el principio, pero era porque no sabía cómo contar dónde y que me dolía” he’i anga el mitarusu.

Tras el tremendo diagnóstico y debido a lo avanzado que se encontraba el tumor, comenzaron inmediatamente las primeras sesiones de quimioterapia, que le lleva una semana entera y se la realizan en el hospital del cáncer situado en Capiatá.

“La doctora me pidió 10 sesiones, ya me hicieron ocho y para que me lo hagan me interno el lunes y salgo el viernes, después de completar vamos a ver como está el tumor, pero Dios mediante, todo saldrá bien” ombojo’apy.

 

El joven bombero con su mamá

 

Lo que le mantiene en pie a este valiente joven, es su fe en Jesús, incluso contó que tiene un amigo pa’i que siempre va a visitarlo a su casa, con quien reza, leé la Biblia y conversan de muchos temas diferentes avei.

“Todavía me quedan tres meses más de tratamiento y después de que todo esto se acabe, voy ir a la facultad, quiero estudiar fisioterapia, ya que hay demasiados accidentados en moto y quiero aportar algo más, además debo tomar mis guardias en el cuartel, ahora mismo no estoy haciendo eso porque la doctora no me permite, pero si voy a servicios de desinfección por el tema de la pandemia” refirió.

Finalmente el valiente jovencito, aseguró que si no fuese por su mamá, no sabe como iba a continuar, ya que cuando se bajonea, ella es la que lo levanta je’y, como toda guerrera lo hace.

“Le doy gracias a Dios y a mi familia, mi mamá que estuvo desde el primer momento, mis hermanas que siempre me apoyan y me ayudan en todo, tampoco me hacen faltar nada. También al padre Daniel Pesce, gracias a ellos uno de mis grandes sueños ya se hizo realidad, solo les pido (lectores queridos del Popu) que recen a Dios por mi salud y una vez que me recupere estaré sirviendo a mi comunidad y mi país” finalizó.

Manuel Cubas y una de sus hermanas también voluntaria

Coronavirus

El amor en tiempos de covid-19: Se dieron el sí en medio de su lucha contra el cáncer y la pandemia

Édgar Aníbal Quintana Servin y Wilma Beatriz Benítez desafiaron con su amor a la pandemia, y decidieron casarse en el Instituto Nacional del Cancer (INCAN) este fin de semana. La doña fue diagnosticada por ese padecimiento hace 2 años, y desde allí su medio limón dejó todo para apoyarla, hasta que ahora se decidió a convertirla en su catedral.“Somos pareja hace 16 años. Hace 2 años se le detectó cáncer. Desde ese momento yo le acompañé, dejé todo hasta mi trabajo para estar con ella. Yo le propuse matrimonio hace 1 semana, me decidí en ese momento, porque pienso que eso le va a salvar a ella, que casándome con ella se va a recuperar y estar juntos. Le demostré con eso mi apoyo y amor incondicional. Organizamos en 1 semana, ella no me creía pero concluimos”,dijo el nuevo casado.

Este jueves será la boda civil en el albergue del INCAN. “Desafiamos a la pandemia porque el amor es más fuerte”,destacó.

Se dieron el sí en el lugar donde dieron batallas por la vida.

Contó que hasta ahora les va bien como casados.“Vivimos en el barrio San Antonio de la ciudad de Itá, nos dieron de alta para vivir la luna de miel. Pasamos con la familia, con nuestros hijos. Hasta ahora no me quejo de la vida de casado”,sostuvo.

Cada vez que se interna su doña, el si o si se queda todo el tiempo que ella esté, y en esta ocasión celebraron la victoria con la ceremonia religiosa del casorio.“Ahora mismo se le suspendió la quimioterapia porque somos pacientes paliativos, yo digo somos porque yo me quedo con ella no le dejo, me interno con ella. El año pasado ya había quedado internada por 2 meses y le vencimos, ahora volvimos otra vez a vencerle. Con la boda celebramos eso”.

Comentó avei que en esta pandemia el desafío es conseguir los medicamentos. ” siempre hay dificultad pero siempre conseguimos todo por suerte”,finalizó.

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