Historias

Raúl Latorre: “Me considero afortunado por la esposa y familia que tengo”

Hoy conocemos al doctor Raúl Latorre más allá de su exposición pública como presidente de la Cámara de Diputados. Mientras tomaba tereré con chipitas, recibió al Popu en la intimidad de su casa y nos habló de todo: de sus inicios en la política, su función al frente la Cámara Baja, de cómo conoció a su esposa y de su rol como padre.

“Mi esposa me flechó desde la primera vez que la vi, confesó. También contó: “Mi esposa y mi familia me dan paz, ese oasis de tranquilidad”. ¡Entrevista imperdible del Suple de los domingos del Popu!

El diputado Raúl Latorre junto a su esposa Jociani y sus hijos. Foto: Emilio Bazán/Nación Media.

-Doctor, cuéntenos, ¿cuándo comienza su historia en la política?

-Mi proceso empieza en la Facultad de Medicina de la UNA, donde yo podía ver como estudiante, cuando hacíamos nuestras prácticas en el Hospital de Clínicas, las grandes carencias que habían, y en contraste veía determinados excesos de la clase política. Inicié la carrera gremial como delegado, vicepresidente y presidente del Centro de Estudiantes. Tuve muchas luchas por el presupuesto del hospital, por nuestros pacientes, y como resultado de esas luchas, que después de nuestro esfuerzo conseguimos el objetivo, entendí que las grandes transformaciones se hacen desde adentro. Ahí fue que decidí involucrarme en la política partidaria.

-Hoy es presidente de la Cámara de Diputados, ¿está convencido de que va por buen camino?

-Hay mucho por hacer y nunca podemos estar satisfechos con lo que hicimos, pero tengo la plenitud de quien entiende que está haciendo lo que fue creado para hacer. Creo que fuimos creados por Dios y que a cada ser humano le dota de determinadas características para cumplir un propósito en la vida, y siento que estoy haciendo lo que fui creado para hacer.

El diputado Latorre y su esposa esperan su tercer bebé. Foto: Emilio Bazán/Nación Media.

-¿Cómo describe su desempeño al frente de la Cámara de Diputados?

-Estoy convencido de que tengo tres jueces. Mi primer juez es Dios y, tarde o temprano, en esta vida o en la venidera vamos a enfrentar su juicio. El segundo juez es el sistema de Justicia. Y el tercer juez, que es sistemático cuando uno está en el proceso político, es la gente, que periódicamente nos evalúa. En ese sentido, los asuncenos me honraron con un primer período, la primera vez que asumí encabezar una chapa por diputación; luego,50 mil asuncenos volvieron a honrarme y me hicieron el diputado más votado por Capital. Y estoy iniciando un tercer período como presidente de la Cámara de Diputados, reelecto con el respaldo del 93% de mis pares, y me siento honrado por ello.

Trabajo día a día, bajo la lógica de buscar soluciones pacíficas a los problemas específicos de la gente. Sé que me eligieron para que a los paraguayos les sea más fácil llegar a fin de mes, que tengan mayor seguridad, tranquilidad, que sea más fácil encontrar un trabajo, tener un mejor sistema de salud y que nuestros jóvenes puedan tener una mejor educación. Desde un principio me puse como meta evitar caer en la farandulización de la política, en los circos que se pusieron muy de moda, y enfocarme en trabajar para dar resultados.

-Su carrera política va en ascenso, ¿se ve como Presidente de la República?

-Desde que comencé a transitar el camino del servicio, que es el proceso político, decidí no condicionar toda mi vida a esos cinco años, que pueden llegar o no, y me enfoqué a hacer lo mejor que puedo en cada espacio de confianza que la ciudadanía me dio.

-En el plano personal, ¿podría contarnos de qué familia viene?

-Yo soy hijo de Raúl Latorre y de Emilia Martínez, médicos, otorrinolaringólogos y cirujanos de cabeza y cuello; soy nieto de Carlos Raúl Latorre, tamibén otorrinolaringólogo y cirujano de cabeza y cuello. Mi abuelo fue una persona muy especial, también fue diputado nacional, jefe de cátedra en la Universidad Nacional, jugador de Primera del club Olimpia. Vengo de una familia de médicos, de colorados, de paraguayos que aman su identidad, su Nación, de una familia de hombres y mujeres de fe.

-¿Qué enseñanzas rescata de sus padres?

-Recuerdo que mi papá y mi mamá me enseñaron dos cosas diferentes, pero complementarias. Mi mamá me inculcó a dejar mi país más grande de lo que era cuando nací, a servir a mi Nación la mejor manera. Y mi papá me hablaba de otra faceta de la vida, de que más allá del destino, no dejar de disfrutar del hermoso paisaje que te da la vida, y de ser feliz. Creo que esas cosas son las enseñanzas más importantes que mis padres me dieron.

-¿En qué momento se cruza su vida con la de su esposa Jociani?

-Estábamos en las elecciones de la Juventud, yo era líder del Movimiento Jóvenes con Honor, capítulo en el que estaba participando el Movimiento Honor Colorado en las elecciones de la Juventud, y acompañaba a los candidatos a diferentes lugares. Teníamos una gira por Alto Paraná, y yo ya estaba cansado, y le comenté a mi papá, que es mi mejor amigo, y me dice: “Andá mi hijo. Nunca se sabe lo que la vida tiene preparado para vos”. Así que fui. Y en la ciudad de Santa Rita conocí a esta chica hermosa, que era candidata a miembro por la Juventud en la seccional de su distrito. Me flechó desde la primera vez que la vi, y la quise conocer.

-¿Entonces la invitó a salir?

-No, yo no la invité a salir, yo la visité en su casa en Santa Rita. Subí a un avión, hubo un temporal, se cayó el techo del Congreso esa vez, y yo estaba volando. Apenas aterrizó mi avión, fui a su casa. Y nunca voy a olvidar esa noche, porque además de estar encantado con ella, también quedé encantado con su familia, y con la educación que le dieron, que la hicieron una mujer fuerte, independiente, profesional, que entiende que la vida no es una competencia entre el hombre y la mujer, que tenemos los mismos derechos, pero con características distintas. Conocí los principios y valores de su familia que eran iguales a los míos, y su visión de cómo tiene que ser formada una familia. Y entendí, a mis 38 años de edad, que era la mujer para mí.

-¿Ya era reina de belleza en ese entonces?

-Ella ya tenía unas cuantas coronas, cuando eso llevaba vigente la corona Miss Tierra Paraguay. Me fui enterando de su currículum de competencias por el camino.

-¿Qué virtudes destaca de su esposa?

-Es ingeniera civil, una mujer con principios y valores que caracterizan a nuestra Nación, la defensa de la vida desde su concepción, el entendimiento de la familia como primera escuela, como núcleo fundamental de formación. Enseguida entendí que más allá de la belleza que mis ojos encontraban en ella, compartíamos una visión sobre las cosas más importantes de la vida.

-¿Qué le pediría que cambie?

-¡Que duerma más conmigo! No es fácil esto porque tenemos dos niños afuera y uno en la panza. Ella empieza durmiendo conmigo, después comienza a rotar, porque llora uno, después llora el otro, como que nos estironeamos todos por ella. Le digo: “Me encanta dormir contigo, ahora estamos entre tres, pero vamos a ser cuatro pidiendo por vos”, así que aprovechamos lo que nos toca.

-¿De qué se arrepiente?

-Siento un poco haber sido padre de grande. Fui padre a los 38 años. Me hubiese gustado tener más tiempo en la vida con mis hijos, para poder acompañarlos más, para asegurarme de que puedan volar cuando yo ya no esté en este mundo. Pero, a la vez, haber sido padre de grande me permitió ejercer la paternidad en un momento de madurez, en un momento cuando siento que Dios me permitió entender qué es lo verdaderamente importante. Y más allá de cualquier discurso, yo vivo, siento, disfruto y entiendo que no hay tesoro más grande que mi familia.

Me considero un hombre afortunado por la esposa y familia que tengo. Estoy feliz por mis hijos, porque crecen en un ambiente donde son amados y donde perciben el amor que existe entre nosotros. Creo que van a salir seguros al mundo porque saben que son amados.

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Destacado

Nueva presi honoraria del Instituto Sanmartiniano

En la Biblioteca del Congreso Nacional, el Instituto Sanmartiniano del Paraguay, en el reinicio de actividades en ñane retâ, se llevó a cabo un acto de gran significación histórica, en el que se otorgó la Presidencia Horonaria a Beatriz González Oddone Rodríguez de Alcalá. En la ocasión se resaltó su destacada trayectoria y su rol activo desde la Academia Nacional de la Historia.

El Instituto Sanmartiniano del Paraguay, fundado en 1940 se dedica a difundir el legado del Libertador San José de San Martín, que ha pasado por diferentes etapas institucionales de reactivación desde 1970.

Es la tercera ocasión en que es reabierto en el año 2026 y es uno de los más antiguos del mundo, luego de Argentina y Perú.

La ceremonia contó con la presencia de los miembros de la Comisión Directiva del Instituto, el Presidente, el Dr. Fabián Chamorro, el Vicepresidente, Capitán de Navío Leandro Nonide; el Vicepresidente Segundo, Dr. José Samudio y el Secretario, Dr. Oscar Brelles Mariño.
Asimismo, participaron el Tesorero, Dr. Daniel Elicetche; el Presidente de la Comisión de Relaciones Interinstitucionales y Viceministro de Seguridad Interior, Comisario General (R) Oscar Pereira Aguilar; y el Vocal, Carlos Von Horoch.

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Historias

31 añitos: ¡Tu querido Popu está de fiesta!!!

Cumplimos 31 años caminando firme con ñane gente. Son 31 años de laburo, aguante y garra pura.

Años de madrugadas, cierres pesados y risas compartidas. La gente del Popular sigue remando todos los días,con amor por el oficio y respeto por la gente.

El Popu lleva la realidad a las casas, en nuestro hermoso idioma guaraní, a nuestro modo, sin tova mokoi y con verdad. Con humor paraguayo que abraza y acompaña.

Está en los momentos lindos y en los duros de la Patria. En tiempos políticos, económicos y emocionales bravos para los muchachos. Siempre cerca, siempre presente, siempre Popu.

Feliz cumple a los que están hoy y a los que dejaron huella. ¡Salud Popu, historia viva del Paraguay!

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