Japón se prepara para un “mega terremoto”
Un reporte del diario británico The Times advierte que Japón aún no está suficientemente preparado para un devastador terremoto de gran magnitud en la Fosa de Nankai. Expertos estiman que el sismo podría ocurrir en los próximos 30 años y dejar casi 300.000 muertos, millones de edificios colapsados y un impacto económico sin precedentes.
Japón enfrenta una amenaza sísmica colosal. Según un reporte reciente del diario The Times, el país aún no está completamente preparado para un anticipado “mega terremoto” en la Fosa de Nankai, al sur del archipiélago. El evento podría cobrarse hasta 298.000 vidas y provocar el colapso de 2,35 millones de edificios, generando un impacto económico estimado en 2 billones de dólares.
Las proyecciones provienen de un panel gubernamental japonés, que en enero advirtió que hay una probabilidad del 75 al 82% de que ocurra un sismo de gran magnitud en la zona en los próximos 30 años.
Se trataría de un terremoto de escala catastrófica, con epicentro en la costa del Pacífico, cuya magnitud superaría los 8,0 grados.El gobierno japonés elaboró un plan básico de preparación en 2014, tras el devastador terremoto de magnitud 9.0 en marzo de 2011, que dejó más de 18.000 muertos y desató el desastre nuclear en Fukushima. Sin embargo, según el informe citado por The Times, el progreso ha sido limitado: las medidas adoptadas hasta ahora solo reducirían la mortalidad estimada en un 20%.
Aunque los científicos coinciden en que no se puede predecir con exactitud cuándo ocurrirá un gran terremoto, crece la preocupación en la población japonesa. Incluso algunos turistas han comenzado a evitar Japón, influidos por una predicción de Ryo Tatsuki, artista de manga que habría anticipado el desastre de 2011 en su obra The Future I Saw, basada en sueños proféticos.
En la versión actualizada de su cómic, publicada en 2021, Tatsuki vaticina que el próximo gran sismo ocurrirá un sábado y abrirá una enorme grieta submarina entre Japón y Filipinas. El resultado: tsunamis tres veces más altos que los de 2011, que en su momento llegaron a alcanzar los 40 metros de altura.
Mientras la ciencia trabaja contra el tiempo y la mitología popular gana espacio, lo cierto es que Japón sigue parado sobre una falla que amenaza con reescribir —una vez más— la historia del país.