(VIDEO) ¡José Ayala cumplió con su promesa y peregrinó hasta Caacupé por Rubio Ñu!
El conductor de la Popu TV, José Ayala cumplió con su promesa de peregrinar hasta Caacupé por el ascenso a Primera División de su club, Rubio Ñu.
El presentador de “No pensé pasar x esto” caminó desde Areguá e hizo un trayecto que le tomó casi siete horas.
José estuvo vestido con la camiseta y bandera de Rubio Ñu y contó lo difícil que le fue llegar. El conductor he’i que en un momento dado tuvo que parar a mojarse todo el cuerpo con agua fría y que en otra parte del trayecto sintió mucho dolor en los dedos de sus pies.
Al llegar junto a la Virgen de Caacupé, el conductor agradeció por los favores recibidos y aprovechó para hacer nuevos pedidos. “No es solo por Rubio Ñu. Por todo agradezco este año y gracias por rogar por mí, querida madre”, expresó al llegar a la Basílica.
José Ayala avei se dirigió también a quienes critican a los devotos de la Virgen: “No es que ella nos da milagros; ella intercede por nosotros. Como madre, ruega para que podamos ir al paraíso y ruega para que Dios nos conceda el milagro y el pedido. Católicos, sigan pidiéndole a la Virgen”, afirmó.
PELIGRO
Durante su caminata, José Ayala relató que le pareció muy peligroso caminar sobre la banquina porque las motos le rozaban. “Cero seguridad, qué vergüenza MOPC. No hay nada y no se siente tan seguro caminar por acá. Las motos te pasan rozando, usan la banquina. Cero control”, reclamó y dijo que recién desde Kurusu Peregrino existe la valla perimetral para los peregrinantes y el operativo de seguridad de la Policía.
“Un señor me regaló su única botella de agua porque vio que estaba peregrinando. Uno, a pesar de todo, sigue enamorado de su país”, dijo. Ayala hizo varias paradas para descansar e hidratarse, pero el desgaste físico le pasó factura porque sus pies estaban llenos de callos, por lo que su esposa lo auxilió en el trayecto y lo ayudó a subir el cerro con el auto. “Lo importante es llegar. Ella me dejó para hacer la recta final”, contó José quien pidió que la gente no lleve criaturas a la peregrinación.
