Durante las celebraciones de fin de año se registraron peleas entre jóvenes, en farras realizadas en las ciudades de Luque y San Bernardino. Los protagonistas presuntamente se encontraban bajo los efectos del alcohol.
En ambos casos, las discusiones derivaron en enfrentamientos físicos, los cuales fueron grabados por testigos y posteriormente viralizados en redes sociales, provocando una rápida difusión y múltiples reacciones de repudio por parte de la ciudadanía.
Si bien no se reportaron heridos de gravedad, estos hechos vuelven a poner en debate el consumo excesivo de alcohol, la falta de control en eventos festivos y la normalización de la violencia.