Se atragantó con pedazo de asado ha omano
Lo que comenzó con una una noche de risas, anécdotas y un rico asadito entre parientes, terminó de la forma más amarga y dolorosa posible. Un adolescente de apenas 17 años, identificado, uno de los integrantes de la familia, perdió la vida tras atragantarse con un so’o pehêgue.
El hecho se produjo anoche en una casa ubicada en el barrio Arecayáde Mariano Roque Alonso .
Según datos el muchacho, que vino desde Itá para compartir con sus seres queridos, estaba pasando de lo mejor en la casa de su tío, don Julio César. Entre charla y charla, los muchachos le daban al asado, hasta que en un momento dado, la desgracia se presentó.
Según el informe de la Comisaría 10ª, el joven habría tragado un pedazo de carne que se le quedó “atravesado”. Sin querer armar alboroto, el mitã’i se levantó y se fue hacia el fondo del patio. Sus primos pensaron que se iba a orinar, pero la realidad era que estaba luchando por su vida.
Desesperado por la falta de aire, el joven llegó hasta una canilla del patio. Al parecer, intentó tomar agua para que el bocado “baje”, pero el cuerpo ya no le respondió. Su tío Julio, al ver que no volvía, fue a vichearlo y lo encontró haciendo señas de auxilio, luchando contra la asfixia.
Los familiares hicieron de todo por salvarlo, pero el chico se desvaneció frente. Los Bomberos Voluntarios de Limpio llegaron volando en la ambulancia, pero al tocarle el pulso, ya no había nada que hacer: San la muerte ya le había ganado la pulseada. “Murió por atragantamiento”, fue el diagnóstico que dejó a todos con el alma en el suelo.
El cuerpo fue llevado al hospital de la ciudad. El fiscal Itálico Rienzi y el médico forense hagan los trámites rápido para poder retirar el cuerpo y llevarlo a su Itá natal para darle el último adiós.
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